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En los ojos de Cruz Diez: un vistazo a la Venezuela de 2016

 

18 DE AGOSTO 2016 - 10:28 PM 

Con 93 años recién cumplidos sigue sonriendo como si tuviera 9 o 3 años de edad. Su carisma se mantiene como si los años no pasaran, al igual que sus obras. Ganador de más de 15 premios en el ámbito mundial. Padre. Humano. Maestro. Artista; él es Carlos Cruz-Diez.

Una vida llena de color, dejando huellas que hoy en día lo hacen sentir satisfecho. Está viviendo un mundo que disfruta del discurso que él propone. El maestro de la cinética ha trascendido fronteras. Las ganas que le quedan de crear son las mismas que le quedan de vivir y, para quienes lo conocen, saben que son muchísimas.

Cruz-Diez, quien hace 56 años se fue de Venezuela, aún recuerda el país y describe con exactitud los colores que maravillaban su vista. Para él, Venezuela sigue siendo una especie de rompecabezas con todas sus piezas, pero sin terminarlo de armar.

Desde hace año y medio reside en Panamá, donde sin planificarlo se convirtió en una atracción turística para los venezolanos que van a visitarlo. Está rodeado de su familia, la responsable de la gran obra.

Su arte va más allá de un museo. Su arte empapa las calles, las plazas, lugares de trabajo, edificios.


Cromointerferencia de color aditivo (1974 1978), es su obra más nostálgica, un espacio de 2.608 metros cuadrados sobre el piso del aeropuerto de Maiquetía que ha recibido lágrimas entre despedidas y abrazos de quienes no quieren separarse de su familia. “Nunca pensé que se convertiría en un símbolo de nostalgia, pero también será el símbolo del regreso”, expresa el artista en una entrevista exclusiva para El Nacional Web.

“Vivir en Arte” es su único libro, narrado en primera persona. Ahí cuenta su vida. Sin embargo, para él, aún “hay tanto qué decir”.

“La dictadura de Marco Pérez Jiménez” es uno de los capítulos del libro y narra su experiencia como diseñador y diagramador del diario El Nacional.

Después de 56 años de llevar adelante sus proyectos internacionalmente, Cruz-Diez aún siente por Venezuela, aún está atento a todo lo que pasa. Sigue lúcido, para él, 93 años es solo un número. No cree en los mitos de la tercera edad.


Cruz-Diez viendo a Venezuela desde el exterior, ¿qué se siente?
Me fui de Venezuela hace 56 años y, desde París, estoy siempre atento a lo que allí sucede. Me fui porque, en ese momento, no era el lugar para desarrollar y proyectar mis ideas. He sido muy crítico porque quiero que nuestro país sea el gran país que todos aspiramos, pero que sigue siendo una especie de rompecabezas con todas sus piezas, pero sin terminarlo de armar. Todo nuevo equipo que toma el poder lo que hace es desbaratar lo que ya estaba armado y las piezas del rompecabezas siguen dispersas sobre la mesa, esperando que otro caudillo que dé limosnas lo termine de armar.

¿Le hace falta color a Venezuela?
Para qué más color, si ya está embadurnado de un color foráneo.

¿Y si otra remodelación acaba con Cruz-Diez en Maiquetía, como sucedió en La Guaira con el muro de inducción cromática?
No creo que suceda, porque esa obra está arraigada en el imaginario del colectivo venezolano.

¿Qué color recuerda del país que lo vio nacer?
Las policromías del maravilloso Ávila

¿Más arte para Venezuela?
Por supuesto. Venezuela ha tenido y sigue teniendo excelentes artistas y Caracas es una de las ciudades del mundo con más arte en la calle. Basta con solo mencionar la extraordinaria integración de las artes que logró Carlos Raúl Villanueva en la Ciudad Universitaria.

En la conferencia -el arte como comunicación e invención- usted dice: "La sociedad está en crisis y toda crisis es el preludio de un cambio radical y nuevas posibilidades"; ¿Está Venezuela en un preludio de un cambio radical y nuevas posibilidades?
Lo que sucede en Venezuela es que han logrado instalar con 75 años de atraso el proyecto comunista de la generación de los años 1938-1940. La incógnita es si, como parece probable, estamos viendo allí el final de la bella utopía marxista.

El único libro de Cruz Diez, Vivir en arte: ¿Por qué "Vivir en arte" no es apto para pesimistas?
Porque es una actitud. Hay quienes disfrutan de las cosas turbias y siniestras de la sociedad y quienes conciben la vida como un privilegio y una oportunidad de hacer.

¿Hay algo más que decir que no esté en Vivir en arte?
Hay tanto que decir…

Cruz-Diez dejó al país en tiempos de una dictadura militar e incomprensión a sus propuestas... Después de tanto tiempo, ¿cree que Venezuela ya comprendió ese arte?
Estoy muy satisfecho porque se ha pasado de la incomprensión al disfrute que propone mi discurso. Demuestra que el arte también nos enseña y las nuevas generaciones aprendieron a ver lo que las precedentes no vieron.

¿El país (Venezuela) cambió o sigue en dictadura? ¿Por qué no avanza?
No avanza porque se institucionalizó el concepto decimonónico del caudillo. Primero eran los dueños de hacienda, que llegaban al poder y se disfrazaban de generales que daban limosnas y luego fueron civiles o militares, pero con el mismo criterio caudillista.

¿La dictadura de Pérez Jiménez o el gobierno de Chávez-Maduro?
El único sistema que yo concibo digno para la sociedad es la democracia, que por supuesto tiene sus fallas y defectos.

Cruz-Diez emigró, experimentó nuevos momentos, ¿cómo lidiar con eso?
Nunca me he sentido emigrante, porque fue un proyecto de vida. Además, si no hubiera podido vivir de la pintura, tenía la profesión de diseñador, la cual me ha permitido financiar mi libertad de artista.

¿Y el consejo para los jóvenes venezolanos con el sueño de Cruz-Diez?
Yo no doy consejos. Sin embargo, lo que creo que ayuda a flotar en la vida es tratar en lo posible de ser lúcido y entender su tiempo.

En una entrevista, Cruz-Diez dice: "El arte pretende ser un discurso eterno", y usted como artista, ¿quiere ser eterno? ¿cómo quiere Cruz Diez ser recordado?
Ningún artista sabe en vida si su obra va a permanecer, porque tiene un aliado y un enemigo feroz que se llama el tiempo.


Destellos del arte

- ¿Están locos los artistas?

Somos locos inducidos.

-Obra más importante

Como nuestros hijos, todas son importantes.

-Cruz Diez y la familia, ¿imprescindibles?

Ella me hizo posible realizar la obra.

-¿Aún hay ganas de seguir creando?

Como las de seguir viviendo.

-¿Cómo saber qué es una obra de arte?

Cuando ella genera asombro.

-¿Es importante vivir rodeado de arte?

Es disfrutar del mecanismo más bello que el hombre ha creado para comunicarse.

-Venezuela vs. El mundo: ¿De quién es Cruz-Diez?

La obra del artista es universal, no tiene fronteras.

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Artículo original

PERIODICO EL NACIONAL